INTRODUCCIÓN
La sociedad actual en la que vivimos se basa en un sistema patriarcal ya sea en el ámbito político, económico, social, cultural… y en la heteronormalización. Se plantea en base de una investigación teórica sobre el cuestionamiento de este sistema en los ámbitos mencionados anteriormente, teniendo en cuenta diferentes movimientos como el del feminismo, también en base la Teoría Queer y la androginia como tercer género.
Mapa conceptual
Marco teórico
Investigación
SEXUALIDAD CONTROLADA
La sexualidad se ha estudiado o entendido desde la historia, la medicina o la filosofía. También más recientemente desde el feminismo, psicología social y el movimiento queer.
En el caso de la historia occidental está claramente influenciada por la herencia judeo-cristiana ya que se considera que el sexo es peligroso como fuerza destructiva y además deriva al pecado. El sexo, en esta herencia, equivaldría al pecado sumándole el placer, que como consecuencia provoca la culpa. Todo este sistema, logra un mantenimiento de las estructuras jerárquicas en las que facilita el control social por parte del sistema hegemónico. Además que está respaldado por la iglesia. Asimismo, es un mecanismo de poder que ha sido creado para crear un discurso sobre el sexo vs. la reproducción. También, la medicina también ha sido una táctica de control ya que cualquier práctica no aceptada por el sistema acababa derivando a una supuesta enfermedad.
Investigación Virtual
Investigación Virtual y Look Book
(DE)CONSTRUCCIÓN DEL GÉNERO
En primer lugar vivimos en una construcción cultural del género. Marta Lamas explica toda una serie de producción de normas culturales sobre el comportamiento de hombres mediante instituciones económicas, sociales, políticas, religiosas… A continuación en la siguiente tabla vemos un ejemplo de esta construcción.
Como se ve claramente un sistema binario, en el que se sostiene la relación de subordinación entre los géneros. Para poder controlarlo y además para diferenciarse se han creado términos cómo; homosexualidad, masculinidad y feminidad.
En segundo lugar se pone en sospecha toda aquella literatura científica que haya sido escrita por hombres heterosexuales de etnia blanca en países, como ellos mismos los han nombrado, desarrollados. Bajo una moral cristiana ha impregnado la biología, las ciencias y la tecnología. Nos preguntamos: ciencia, ¿para quién y a servicio de quién? Es aquí cuando surge la epistemología feminista que tiene como objetivo mirar desde otro punto de vista la ciencia y la tecnología. En ningún momento la epistemología va en contra de la ciencia, sino de poner otro punto de vista más cercano, para entender que es lo que sucede.
En tercer lugar, la deconstrucción de la sexualidad basándonos más en la Teoría Queer. Nos cuestionamos en normas fijadas realizadas para mantener el sistema hegemónico, asumiendo con orgullo y visualizarse. Asimismo, Judit Butler realiza como diferentes categorías de identidad. Se defiende que el género se define como una performance. Además de que las categorías de identidad son artificios creados por regímenes con estructuras opresoras.
Así pues, cualquier categoría de identidad es forjada para ser controlada y también una manera de distinción. Un ejemplo claro son las palabras “gay” o “lesbiana” que nacen de la necesidad del sistema hegemónico para controlar. El género es consecuencia de un sistema que se apropia de los valores culturales que suelen estar asociados al sexo. Así pues, el sujeto homosexual ha sido y esta siendo controlado por el miedo y la culpabilidad. Además Monique Wtting explica como el sistema hace invisibles a las lesbianas. Según el sistema no encara a las lesbianas como mujeres de verdad.
Por otro lado, Mérida Jiménez es planteado que la teoría Queer rechaza toda y cualquiera clasificación sexual. Lo Queer destruye la identidad gay, lesbiana, transexual, travesti, hetero, para englobarlas en un mundo en que todas quepamos. Esta prohibido prohibir. Asimismo, el movimiento Queer está vinculado a otros movimiento como los antirracistas, antibélicos o antiglobalización.
El feminismo plantea algo parecido que el movimiento anterior, es decir, al eliminar las dicotomías masculinas y femeninas y se propone el cyborg cómo paradigma. No solo se quiere destruir el sistema binario de clasificación también, la extinción coyunturalmente a la mujer como categoría de identidad. El cyborg, el homosexual o la mujer no deja de ser una construcción social que se transforma individualmente y se constituye en un cuerpo más amplio.
En conclusión, el género es una construcción social donde las fronteras poseen un carácter híbrido que opera mediantes 3 registros diferentes el real, el simbólico y el imaginario; un ejemplo serían las etnias.
El concepto de Androginia proviene de “Andro” (masculino) y “Gyne” (femenino) que derrumba las fronteras construidas. En el que no hay roles biológicos, la necesidad de un nuevo territorio simbólico, se requieren símbolos como ideas, imágenes y relaciones; todo este conjunto no es posible sin interacción social. Las fronteras han creado la necesidad de cruzarlas e ir más allá. Asimismo, las redes sociales también es una de las fronteras más importantes al cruzarlas, es aquí donde también se podría relacionar con el Ciberfeminismo. El Ciberfeminismo en la lucha por la equidad utilizando la red como espacio, tal y como se puede encontrar en el texto de Remedios Zafra; buscar la manera de habitar. Igualmente también relacionado con la cultura meme en la que de una manera visual y masiva puede llegar todo este movimiento y poner en duda el sistema hegemónico que nos rodea.
REFLEXIONES
La enseñanza en lo heterosexual como “tradicional” y reproductivo todo lo “otro” va a parte y en sitios adaptados. Es decir, para que un colectivo se pueda desarrollar lo debe de hacer en un contexto externo o crearse términos de los lugares como “gay friendly” o bien, crear espacios como ahora conocidos como “puntos lilas” para que nos sintamos más seguras.
El feminismo como movimiento y como masa cada vez está más presente en nuestro día a día. Es decir, en carteles publicitarios, anuncios en televisión, cine y series o incluso en los informativos. Por un lado, es increíble que haya llegado a tanta masa y que muchas personas se hayan unido. No obstante, el sistema capitalista se ha aprovechado y se esta provechando de una manera muy oportunista para sacar beneficio. Desde mi punto de vista esta lucha va más allá de los derechos. Me refiero a hackear este sistema ya sea no consumiendo “X” productos, rompiendo y poniendo en duda la jerarquía en el hogar, el ámbito estudiantil o incluso en el laboral.
En ocasiones, se nos pone en duda si somos lo “suficiente” feministas o se nos arrebatan actos o frases que hemos dicho fuera de contexto. Esto no trata de herir, sino, de aprender de las demás. Nunca se debe mirar mal o reaccionar de una manera ofensiva a otra persona por si se ha “equivocado”. Es mejor escuchar y debatir. Es evidente que cada una de nosotras a vivido en contextos más o menos similares, per no por ello debemos mirar hacia un lado.
Si me han dicho que soy mujer para subordinarme a un hombre para categorizarme en una pirámide social, lo tienen claro. Después de todas las reflexiones y de haber podido investigar y entender los puntos de vista de muchas escritoras o filósofas, en las que se debe de romper con el concepto de género y sexo, o incluso, poner en duda el sistema hegemónico, yo misma me he puesto en duda mi propio género. Pero no por ello, no voy a dejar de luchar por ellas, por nosotras. Me imagino como una infinidad de escaleras en las que tenemos que ir subiendo pero que solo vamos por los dos o tres primero peldaños, y para seguir haciéndolo debemos de luchas en lo que tenemos más cercano para seguir trabajando.